SALTOS ORNAMENTALES

 

Los primeros datos de competiciones se remiten a la antigua Grecia, donde en las costas del Peloponeso y en las islas Eólicas se hacían concursos de saltos. También en la civilización cretense se han hallado vestigios que muestran ejercicios y competiciones de figuras de saltos al mar.

Influidos por el desarrollo de la Gimnasia, los saltos de trampolín se iniciaron en Europa a finales del Siglo XIX. Incluido por primera vez como categoría olímpica, en modalidad masculina, en los Juegos de St. Louis de 1.904, sólo constaban de pruebas de "variedad" y "normales". En el apartado femenino el debut se produce en los Juegos de Estocolmo 1912.

Los saltos ornamentales o clavados son una disciplina muy poco conocida que consiste en saltar desde un trampolín o una plataforma, realizando figuras aéreas con una ejecución lo más perfecta posible, considerando el despegue, la elevación, la complejidad de los movimientos y la entrada al agua como factores de calificación por parte de los jueces.

Los saltadores, tanto en categoría masculina como femenina, se lanzan al agua desde tres distancias: Trampolín de 3 metros, palanca de 10 metros y 1 metro.

Sin es duda uno de los deportes más bellos porque nos traslada a un mundo de precisión y estética, pero también es arriesgado, por ello exigen un control total de los movimientos del saltador. Sin embargo, este deporte se mantiene con elevados índices de seguridad.

ESPECIALIDADES SALTOS
MASCULINO FEMENINO
  Plataforma 10 metros.

Olímpica desde: Londres 1908.

  Plataforma 10 metros.

Olímpica desde: Estocolmo 1912.

  Trampolín 3 metros.

Olímpica desde: Londres 1908.

  Trampolín 3 metros.

Olímpica desde: Amberes 1920.

  Saltos sincronizados 10 metros

Olímpica desde: Sydney 2000.

  Saltos sincronizados 10 metros

Olímpica desde: Sydney 2000.

  Salto sincronizado 3 metros.

Olímpica desde: Sydney 2000.

  Salto sincronizado 3 metros.

Olímpica desde: Sydney 2000.

  Trampolín 1 metro.
  Trampolín 1 metro.

Este deporte consiste en realizar una serie de figuras acrobáticas desde que se toma el impulso hasta la entrada en el agua. Los saltadores tienen que elegir sus saltos entre cada uno de los grupos que existen:

  • de frente
  • de espalda
  • invertido
  • hacia dentro
  • carpado
  • apoyo en los brazos - éste solo en plataforma
  • Según las combinaciones de giros y saltos mortales cada salto tiene asignado un grado de dificultad, que oscila entre 1,3 y 3,6.

Siete jueces puntúan, de 0 a 10, con incrementos de medio punto, la carrera de aproximación, el impulso, la elevación, la ejecución y la entrada en el agua. Se desprecian la mejor y la peor nota recibida, y las otras se suman. La cifra obtenida se multiplica por el coeficiente de dificultad técnica de las figuras ejecutadas, y finalmente ese número es multiplicado por 0,6 para obtener la nota final del salto.

En las pruebas sincronizadas cada componente del equipo parte de un trampolín o plataforma diferente. Puntúan nueve jueces de los cuales, cinco se encargan de la sincronización, y los otros cuatro, dos por cada saltador, de la ejecución, siempre eliminando la mejor y la peor de las notas tanto de la ejecución como de la sincronización, para obtener la nota final por el mismo mecanismo que en cualquier otro saltoEl fondo de la piscina tendrá una profundidad mínima de 5 metros bajo la vertical de la Palanca de 10 metros, y de 4 metros bajo la vertical del Trampolín de 3 metros.El Trampolín tendrá una longitud de 4,8 metros de largo por 0,5 de ancho, estará situado a uno o ambos lados de la palanca y dispondrá de un rodillo móvil para ser ajustados por el saltador.La Palanca será fija y estará situada a 10 metros desde el nivel del agua,

En cada una de las seis pruebas, los ejercicios o saltos reciben la puntuación de los jueces conforme a criterios prefijados de técnica y ejecución, sin tener en cuenta la dificultad, añadiendo o restando puntos, atendiendo a las cuatro fases del salto: partida, despegue, vuelo y entrada.

En cada una de las pruebas, los ejercicios o saltos reciben la puntuación de los jueces conforme a criterios prefijados de técnica y ejecución, sin tener en cuenta la dificultad, añadiendo o restando puntos, atendiendo a las cuatro fases del salto: partida, despegue, vuelo y entrada.

Estados Unidos ha sido amplio dominador de esta especialidad, y de hecho, prácticamente todos los títulos masculinos entre 1920 y 1988 fueron a parar a manos de los americanos, a excepción de los de 1988 a causa del boicot de EE.UU. a los Juegos de Moscú.

A partir de las Olimpíadas de Seúl, la supremacía norteamericana ha encontrado una fuerte competencia en los saltadores chinos, que consiguieron 5 de las nueve medalla de oro otorgardas en Barcelona.

Los saltos de trampolín exigen un control total de los movimientos del saltador. Uno de los aspectos más importantes es salpicar lo menos posible al entrar en el agua.

Los saltos se clasifican en tres tipos:

  • Estirado, en el que el cuerpo del saltador no debe doblarse dejando las caderas y las rodillas rígidas y los pies juntos.
  • Carpado, en el que el cuerpo se dobla por las caderas y se dejan las rodillas rígidas.
  • Encogido, en el que el cuerpo se recoge completamente mientras el saltador se agarra los tobillos.

El salto del ángel es un salto estirado ejecutado con la cabeza inclinada hacia atrás, la espalda un poco arqueada y manteniendo los pies juntos de manera que formen una línea recta desde las caderas hasta los dedos de los pies. Al saltar hacia arriba los brazos se extienden hacia los lados hasta la altura de los hombros, manteniéndolos así hasta que el saltador está cerca del agua, momento en el que los brazos se juntan por encima de la cabeza y las manos se ponen de forma que entren en contacto con el agua antes que el resto del cuerpo.

En el salto de navaja, un salto carpado, el saltador se dobla, normalmente en el punto más alto del salto, palmea o toca sus tobillos y luego vuelve a estirarse antes de tocar el agua.

El salto mortal, normalmente un salto carpado, es aquél en el que el saltador ejecuta un mortal antes de entrar en el agua con los pies por delante; cuando se hace más de una revolución completa el salto es más fácil si se hace encogido. El salto mortal hacia atrás o Mollberg, es un salto mortal hacia atrás que comienza con un despegue frontal; después de completar la maniobra el saltador entra en el agua con los pies por delante. El medio salto mortal hacia atrás o Isander, comienza con un despegue frontal pero en el punto más alto del ejercicio, el saltador se vuelve haciendo un medio mortal hacia atrás y se estira para entrar en el agua con la cabeza por delante. Tanto el medio mortal como el entero pueden incluir una carpa. El salto de trampolín y de palanca se basa en combinaciones o variaciones de estos tipos que pueden ser modificados por giros u otros intrincados movimientos en el aire.